jueves, 21 de abril de 2022

06. NUESTRA GUÍA ES LA PALABRA DE DIOS.

Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino. Sal. 119:105.

SI estuviéramos dispuestos a trabajar sabia e inteligentemente, nuestras pasiones humanas, nuestras tendencias heredadas y cultivadas estarían sujetas a un control que es más elevado y poderoso que la habilidad humana. . .

"Dejad De Hacer El Mal; Aprender A Hacer El Bien". Esta es la lección que todos debiéramos aprender día tras día. Nuestra preparación personal está en primer lugar.

LA INFLUENCIA que ejerce una vida de estricta integridad constituirá una enseñanza continua para otros.

LOS QUE SON CONTROLADOS Y GUIADOS Por Los Principios Morales Y Religiosos Claramente Establecidos En La Palabra De Dios Caminan En Armonía Con La Mente Y La Voluntad De Dios, Quien Es Demasiado Sabio Para Equivocarse Y Demasiado Bueno Para Hacernos Daño.

SI UD. QUIERE CAMINAR SABIAMENTE, transite en los caminos de los mandamientos de Dios, Mantenga la Palabra de Dios a su alcance, al alcance de su mano. 

ESTA PALABRA es tan clara que nadie tiene por qué extraviarse a menos que permita que sus tendencias heredadas y cultivadas lo lleven a hacer el mal. 

SU REDENTOR enfrentó los arteros ataques con las palabras: "escrito está", y con el mandato imperativo: "Vete, Satanás".

LE ACONSEJO que con mansedumbre reciba la Palabra injertada, que es capaz de salvar su alma.

La Palabra de Dios es su refugio. Es una torre de fortaleza, en la que puede refugiarse y estar seguro. 

El Investigador Ferviente y sincero de la verdad no confundirá la verdad con el error.

LA PALABRA DE DIOS es el Pan de Vida del cual todos pueden participar y obtener vida eterna.

EL ERROR es falsedad y engaño. Los que participan de él deben sufrir las consecuencias, como ocurrió con Adán y Eva en el Edén. Es privilegio de todos escudriñar la verdad con oración y ávido interés.

LA VERDAD ES EL ÁRBOL DE VIDA, cuyas hojas pueden ser comidas por la familia humana para vivir.

LOS QUE TRATAN DE INTERPRETAR LA PALABRA de ACUERDO CON SUS PROPIAS IDEAS, los que la leen ajustándola a sus propias opiniones, nunca verán la verdad y morirán en sus pecados.

LOS QUE COMEN del árbol prohibido aceptan los engaños de Satanás en lugar del "así dijo el Señor", y a menos que se arrepientan nunca ganarán esa vida que se mide con la vida de Dios. Como lo hicieron Adán y Eva, se excluyen a sí mismos del árbol de la vida cuyo fruto perpetúa la inmortalidad.

ESTAMOS VIVIENDO en medio de los solemnes acontecimientos del juicio. 

NUESTRAS ALMAS debieran estar llenas de temor reverente, porque estamos continuamente en la presencia de Dios. 

CADA UNO DEBE DECIDIR por sí mismo si obedecerá y vivirá o desobedecerá y perecerá.

PARA LOS QUE OBEDECEN, la Palabra de Dios es el árbol de la vida. 

Es la palabra de salvación, que se recibe para vida eterna.

(Carta 60, del 21 de abril de 1900, dirigida a Carlos McDaniel, miembro de iglesia en Rochester, Nueva York). 124 ATO/EGW/MHP


sábado, 16 de abril de 2022

05. LA LEY DE LA ASIMILACIÓN.

Santifícalos En Tu Verdad; Tu Palabra Es Verdad. Juan 17:17.

LA ASIMILACIÓN es una ley de la naturaleza humana. Con perseverancia incansable Satanás se esfuerza por usar esta ley, establecida por Dios para ser un poder para el bien, con el propósito de llevar adelante sus planes, Tratando de combinar principios justos e injustos a fin de que, por medio de esta unión. el pecado pierda su apariencia ofensiva. Mezcla la paja con el trigo.

LOS JUSTOS debieran asociarse con los malvados solamente para restaurar los principios de verdad que han sido casi completamente anulados.

EL QUE TRATA DE AYUDAR y bendecir a otros debe depender enteramente de la provisión invisible pero esencial de gracia, y fortaleza.

DEBE COOPERAR CON DIOS, si es que ha de tener éxito en la salvación de las almas que están a punto de perecer. DEBE ASOCIARSE estrechamente con los instrumentos divinos, EXTRAYENDO mediante la fe, la gracia que tanto necesita para resistir a los elementos de la injusticia.

CRISTO VIO A SATANÁS copiando el modelo celestial por medio del uso de las asociaciones humanas, extendiendo así el contagio del mal, y decidió hacer de la iglesia un elemento de resistencia.

EL PUEBLO DE CRISTO no ha de apropiarse de los modales y costumbres del mundo, sino que debe estar impulsado por los principios que hacen de la iglesia sobre la tierra un símbolo de la iglesia del cielo, un canal a través del cual pueden fluir las ricas bendiciones del cielo.

UN BIEN INCALCULABLE puede alcanzarse cuando el justo obra con los impíos y en favor de ellos; PERO demasiado a menudo quienes deben conducir a los pecadores a Dios no los atraen juntamente con Cristo. . .

LOS MIEMBROS DE IGLESIA están bajo el compromiso solemne de formar caracteres diferentes en todo aspecto de los caracteres de los mundanos. Si no se produce un cambio en ellos antes de su unión con la iglesia, existe el peligro de que, aunque se han unido a ella, sean semejantes a los mundanos.

SATANÁS triunfa cuando ve la levadura del mundo trabajando en la iglesia para destrucción de su pureza y santidad.

ES EL PLAN DE DIOS que en su iglesia las influencias celestiales se fortalecen y estimulen por la cooperación de sus miembros con El.

SU PUEBLO debe aumentar en fortaleza y eficacia, sabiendo que la atmósfera que rodea a las almas de los creyentes justos es la misma atmósfera de pureza, luz y amor del cielo.

MEDIANTE EL COMPAÑERISMO CRISTIANO deben formar sus caracteres, asimilándolos al carácter de Cristo.

EN ARMONÍA CON SU FE, se asemejarán a Cristo en mansedumbre y humildad.

A MEDIDA que el pueblo de Dios trata de cumplir este plan está contestando la oración de Cristo: "Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad" (Juan 17:17).

(Manuscrito 27 1/2, del 19 de abril de 1900, "El propósito de Dios para su pueblo"). 121 ATO/EGW/MHP 


miércoles, 6 de abril de 2022

04. EL LIBRO DE DIOS.

30 Y aconteció que al día siguiente dijo Moisés al pueblo: Vosotros habéis cometido un gran pecado, pero yo subiré ahora a Jehová; quizá le aplacaré acerca de vuestro pecado. 31 Entonces volvió Moisés a Jehová, y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, 32 que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito. 33 Y Jehová respondió a Moisés: Al que pecare contra mí, a éste raeré yo de mi libro. (Éxodo 32).

CUANDO EL PUEBLO REACCIONÓ Y COMPRENDIÓ LA ENORMIDAD DE SU CULPA, el terror se apoderó de todo el campamento. Se temió que todos los transgresores fuesen exterminados. Compadecido por la angustia del pueblo, Moisés prometió suplicar a Dios una vez más por ellos.

MOISÉS DIJO AL PUEBLO: "Vosotros habéis cometido un gran pecado; mas yo subiré ahora a Jehová; quizá le aplacaré acerca de vuestro pecado." 

FUE, y en su confesión ante Dios dijo: "Ruégote, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, que perdones ahora su pecado

Y SI NO, RÁEME ahora de tu libro que has escrito."

LA CONTESTACIÓN FUE: "Al que pecare contra mí, a éste raeré yo de mi libro. Ve pues ahora, lleva a este pueblo donde te he dicho: he aquí mi ángel irá delante de ti; que en el día de mi visitación yo visitaré en ellos su pecado."

EN LA SÚPLICA DE MOISÉS, se dirige nuestra atención a los registros celestiales en los cuales están inscritos los nombres de todos los seres humanos; y sus acciones, sean buenas o malas, se anotan minuciosamente.

EL LIBRO DE LA VIDA contiene los nombres de todos los que entraron alguna vez en el servicio de Dios. Si alguno de éstos se aparta de él y mediante una obstinada insistencia en el pecado se endurece finalmente contra las influencias del Espíritu Santo, su nombre será raído del libro de la vida el día del juicio y será condenado a la 337 destrucción. 

MOISÉS COMPRENDÍA cuán terrible sería la suerte del pecador; sin embargo, si el pueblo de Israel iba a ser rechazado por el Señor, él deseaba que su nombre también fuese raído con el de ellos; no podía soportar que los juicios de Dios cayeran sobre aquellos a quienes tan bondadosamente había librado.

LA INTERCESIÓN DE MOISÉS en favor de Israel ilustra la mediación de Cristo en favor de los pecadores. Pero el Señor no permitió que Moisés sobrellevara, como lo hizo Cristo, la culpa del transgresor. "Al que pecare contra mí, a éste raeré yo de mi libro," dijo. PP