Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza. (Gén. 1:26).
La vida de Cristo se
debe revelar en la humanidad. El ser humano constituyó la corona de la
obra creadora de Dios, hecho a la misma imagen divina y
diseñado para ser un complemento de Dios; pero Satanás se ha
esforzado por borrar la imagen de Dios en el hombre y por imprimirle
la suya propia.
El ser humano es muy querido para Dios, porque fue formado a su propia imagen. Este hecho debería
impresionar sobre nosotros la importancia de enseñar por precepto y ejemplo
lo que significa el pecado de la degradación del cuerpo que fue formado
para representar a Dios ante el mundo. sea por causa de la indulgencia
del apetito, o por cualquier otra práctica pecaminosa...
Para poder comprender el valor que Dios le da al hombre,
necesitamos entender el plan de la redención: el costoso sacrificio hecho por nuestro Salvador para rescatar
a la raza humana de la ruina eterna. Jesús murió para obtener nuevamente
posesión de la perla de gran precio...
La vida de los hijos de Dios es una vida de abnegación, de autosacrificio, una vida de humildad.
Los que no participan de los
sacrificios de Cristo no pueden abrigar la esperanza de compartir su
gloria...
Hemos de ser juzgados de acuerdo con la manera en que utilizamos el conocimiento de
la verdad que nos ha sido presentado.
El Señor dio a su Hijo unigénito para rescatarnos del pecado. Nosotros somos hechura
suya, somos sus representantes en el mundo, y él espera que
revelemos el verdadero valor del hombre mediante la pureza de
nuestra vida, y los esfuerzos fervientes que realicemos para
recuperar la perla de gran precio.
Nuestro carácter debe ser modelado de acuerdo con la similitud divina,
y se debe reformar mediante la fe que
obra por el amor y purifica el alma.
La gracia de Dios embellecerá, ennoblecerá y santificará el carácter.
El siervo del Señor que trabaje con inteligencia tendrá éxito.
Nuestro Salvador dijo: "Las obras que yo hago, él las hará también;
y aun mayores hará, porque yo voy al Padre" (Juan 14:12).
¿Cuáles son estas "obras mayores"? Si nuestros labios han sido tocados con el carbón encendido del
altar. Revelaremos al mundo el amor maravilloso que Dios ha manifestado
al dar a Jesús, su Hijo unigénito, al mundo. "para que todo aquel
que en él cree no se pierda, más tenga vida eterna".
El misterio de la encarnación de Cristo, el relato de sus sufrimientos. crucifixión, resurrección y ascensión, revelan a toda la humanidad el maravilloso amor de Dios. Esto le imparte poder a la verdad.
Los atributos de Dios fueron dados a conocer mediante la vida y las obras de Cristo.
Él fue el representante del carácter
divino. (Review and Herald, 18 de junio, 1895).
La
creación de Dios no es sino un depósito de
recursos dispuestos para que él los emplee instantáneamente a su
voluntad. (Comentario bíblico adventista, t. 1, pág. 1095). EJ43
AUDIO.
https://youtu.be/umPj5d-F_NU
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